lunes, 21 de julio de 2014

Primer aniversario del Cambio de mi Vida (IV y última parte)

Y así iban transcurriendo las semanas y los meses. Aún seguirían apareciendo algunas reveladoras sorpresas con respecto a la alimentación.

A mi ya me había quedado bastante claro que tanto etiquetado y tanto procesamiento no podía estar sentandome muy bien, así que decidí cocinarme lo máximo posible en vez de comprar las cosas ya hechas, cuanto menos proceso lleve el alimento, mucho mejor.

Pasaba el tiempo, mi cuerpo y mi mente cada vez estaban mejor. Ésto me indicaba que iba por buen camino, pues hagais lo que hagais, lo importante es estar en sintonía, cuerpo y mente, y estar bien con una misma.

AZÚCAR:

El azúcar blanco refinado, tras mucho leer, decidí dejármelo también. Yo tomaba grandes cantidades, y dejar de consumirlo fue uno de mis grandes logros. Sustituirlo fue fácil, hay muchos endulzantes mucho mejores, tales como la melaza de caña de azúcar, estevia, siropes.... todo es cuestión de buscar, probar y ver qué os gusta y os sienta mejor, el cuerpo da muchas pistas :D

SAL:

La sal fina o refinada (sal de mesa) también fue otra de las sorpresas a la hora de investigarla. Los productos al estar refinados, pierden todas o casi todas las propiedades, no aportando nada bueno al organismo.
La mejor sal que hasta ahora he visto (que no probado porque no la he encontrado todavía) es la sal del Himalaya, conserva todas sus propiedades. La siguiente (que es la que uso) es la sal gruesa marina. Ésta es más fácil de encontrar, pero OJO, fijaos bien en el etiquetado!!! tiene que ser sal gruesa marina 100% sin nada más. Todas las que estuve mirando llevan añadidos antiaglomerantes, y como estaba en proceso de meter los menos químicos posibles, finalmente encontré, tras mucho buscar, la sal gruesa sin antiaglomerantes. Sal gruesa marina 100%.

RECETAS CRUDAS VEGANAS-RAW VEGAN.

Siguiendo esa línea y cada vez encontrándome mejor, por enero de 2014 encontré un grupo en Facebook que se llama "Recetas Crudas" de la cual me llamó la atención dos cosas: En primer lugar el testimonio de su creador, Luciano Bonfico, un chico que revirtió su diabetes gracias a la alimentación consciente (alimentación crudivegana), estuve mirando el grupo, y conocí por red a Luciano, gran persona, muy cercano, que siempre está ayudando y compartiendo sus conocimientos para ayudar a todo el que quiera. Y en segundo lugar, la gran cantidad de recetas e ideas que allí se comparten.

Seguía buscando recetas para ampliar mi recetario, y varias veces topé con éste mismo grupo, además que era gran amante de las frutas y verduras crudas, pero no muy practicante. Para mi no había más  que frutas que se comían a bocados, y verduras que se comían en ensaladas. Y ya.....

Empecé a ver de autenticas maravillas que se podían hacer con las frutas y las verduras, auténticas exquisiteces, verdaderas obras de arte al paladar, y empecé a sumergirme en éste delicioso mundo de recetas RAW VEGAN. (Crudas Veganas).

Empecé sustituyendo mis tostadas de media mañana por frutas, y me sentaron fenomenal. Luego fue la media mañana y la merienda, y así fue como poco a poco, cada vez más comidas al día eran sustituidas por frutas y verduras crudas. Era perfecto, estaban riquísimas, probaba nuevos sabores, me sentaban estupendamente, y no tenía que estar mirando etiquetados.... era estupendo.

Y no tardaron a llegar los efectos beneficiosos de ésta alimentación, uno de los grandes cambios fue la mente, la tenía mucho más clara de lo que había estado en tiempo, sobre apetencias, me apetecía salir, ir a la playa, al campo, pasear.... la cabeza me pedía moverme y salir.

La gran cantidad de energía que empezó a acumularse en mi cuerpo no podría explicarla ni en 100 años. Pasé de estar siempre cansada a no poder parar de hacer cosas. 

Ese mes se cayeron 5 kilos de golpe. De 5 comidas diarias, 4 eran crudiveganas y 1 vegana cocinada. Si la cocinada era a medio día, sí que sentía que tenía que descansar un poco después de comer, pero si la pasaba a la cena, a medio día no sentía la necesidad de siesta, era un no parar de pensar, de ganas de hacer cosas, inspirarme, sentirme bien conmigo misma, la mente y el cuerpo comulgaban maravillosamente.  Alimentación Consciente la llaman, no me extraña :D

Ser consciente de tu alimentación, sin añadidos, sin etiquetados, con todo lo que la naturaleza tiene para darnos, sin modificar, sin transformar.... fue un regalo para mi cuerpo.

Realmente el peso es lo que menos me importa a día de hoy, lo que más agradecí fue la energía, las ganas de hacer cosas, los proyectos que se quedan en mente empiezan a tomar forma, decisión, optimismo, ganas de vivir intensamente.... no hay color!!

Y así seguí durante unos meses más, aunque no conseguia hacer un día crudo completo, iba oscilando entre el 60%-80% crudivegano y resto vegano cocinado.

EL RETO.

Por junio de 2014, en ese mismo grupo se propuso un reto. Estar 14 días seguidos con alimentación crudivegana. 

Yo llevaba varios meses con una gran ingesta de crudos, pero nunca había conseguido ni un sólo día completo. Me apunté sin muchas esperanzas, y esperando por lo menos conseguir un día completo, ese era mi objetivo particular. De los 14 días, conseguí los primeros 3 días y medio. Al cuarto día por la tarde mi cuerpo empezó a tener el síndrome de abstinencia de harinas...... adicta a harinas, lo que me faltaba por escuchar... se puede ser adicta a las harinas???  me quedé sorprendida. Conseguí algunos días sueltos más crudos, pero seguía metiendo cocinados.

En éste mismo blog podeir leer la experiencia, plasmé los 14 días por entradas diarias.

En cualquier caso, y por mi estilo de vida, he decidido que hasta ahora seguiré mi 60-80% crudivegano, y resto cocinado vegano. Así estoy bien y continúo estudiando, conociendo y probando cosas. Mi cuerpo es el que decide qué me sienta bien y qué no.

Como reflejo exterior, pues algunas personas me dijeron que había rejuvenecido y mejorado mucho mi aspecto, sobre todo en casa me lo decían constantemente, y como faltaba poco para mi aniversario sin consumo de animales, decidí tirar de archivo y buscar alguna foto mía del año pasado. Y aluciné. Sabía que había cambiado mucho, pero no tanto y estoy muy contenta con el resultado.

Ser vegana, ser crudivegana, no ingerir animales, no es una dieta, es un estilo de vida, es una decisión que tomé conmigo misma y seré leal a mis convicciones, y pase lo que pase, sigo teniendo en mente mi objetivo: NO COMER ANIMALES.  Y nunca más lo haré, y además seguiré alimentandome conscientemente mientras pueda, y a mi familia en la medida que me lo permitan,  y seguiré ayudando a quien me necesite y me deje hacerlo, y seguiré siendo feliz hasta el final.

Quereos mucho, de verdad os lo deseo, sois unic@s. Muchos besos y gracias por dejarme compartir con vosotr@s mi experiencia. 

Hasta pronto,

Esther.

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